Altzola

Durante muchos años Altzola fue un barrio esplendoroso, lleno de vida y gente que procedía de cualquier rincón del mundo con el objetivo de descansar y recuperarse gracias a sus aguas termales. Durante su etapa más gloriosa, Altzola llegó a albergar una decena de hoteles y pensiones: Larrañaga, Boulevard, Altzola, Zelaia, Albizkoa, Ituarte, Sebastiana, Leocadia, Juliana y Dolores. Hoy en día se sigue comercializando el agua de Altzola pero su época dorada y su ir y venir de gente han desaparecido.

También en Altzola se encuentran las Torres de Altzola y Olaetxea. Esta última estaba junto a la carretera y tenía una ermita, un molino y una ferrería. También se encuentra en Altzola el que fuera hotel Zelaia.

La casa Albizkua: construcción barroca del S.XVII. Fue lonja y casa del puerto de Altzola. Cuando el balneario estuvo abierto, la lonja se convirtió en hotel y también tuvo una tienda de comida, restaurante, estanco y bar. En 1994 el Gobierno Vasco la nombró monumento.

El palacio Aurretxea: los S.XVII-XVIII fue lonja y desde finales del S.XIX albergó dos pensiones: Juliana y Dolores Aizpiri.